miércoles, 5 de febrero de 2014

Reflexión navideña

!Reflexión Navideña!

En estas fechas donde una gran parte de la población mundial, festeja el nacimiento de Jesús, me interesa comentar lo siguiente;
Dentro del plan de Dios, el nacimento de Jesús no es el fin del plan ni tampoco el incio del plan de Dios.
Viene a ser un momento, un evento un segmento dentro del Plan de Dios para la humanidad. (con esto no estoy restando la importancia del evento, ya que lo considero de vital importancia).
Y parte de lo que Dios inspiró a Lucas en su evangelio me llama la atención, la parte donde se narra acerca de los personajes Simeon y Ana la profetisa.
"Simeón un varón justo, piadoso, y que esperaba la consolación de Israel, y el Espiritú Santo estaba sobre él.
Y le había sido revelado que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor
Y movido por el Espiritú, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley, él le tomó en sus brazos, y bendijó a Dios, diciendo: Ahora Señor, despide a tu siervo en paz, Conforme a tu palabra;
Porque han visto mis ojos tu salvación, la cual has preparado en presencia de todos los pueblos; luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel."
Es de llamar la atención los adjetivos usados para la persona de Simeón, y las consecuencias de su andar.
Al momento de llegar Jesús en los brazos de sus padres al templo, Simeón reconoció al Salvador, El Espiritú de Dios se lo reveló, no fue un sueño, no fueron los ángeles , !fue el Espiritú!.
Y tiempo despues, cuando Jesús vuelve a ir al templo con sus padres (evento narrado también por Lucas), no hubó ningún Simeón que fuera movido por el Espiritú de Dios para reconocer a Jesús, tampoco cuando Jesús en pleno tiempo de predicación del Evangelio, y que llega al templo y voltea las mesas de los cambistas, tampoco hubo ningún Simeón que reconociera al Mesías.
Hermanos y amigos, Simeón aguardaba, esperaba, anhelaba la consolación de Israel, Jesús el Salvador representaba esa consolación, y Simeón viene a ser un representante del tipo de personas que Dios busca o aprueba, justos y piadosos, que esperan la consolación de Israel y que el Espirtú de Dios esta sobre él.
Para nuestro tiempo donde el nacimiento de Jesús es historia, y que en algunos el nacimiento de Jesús en nuestras vidas es una realidad determinante, nos resta buscar con la ayuda de Dios, ser justos y piadosos y tal como dice Pablo en Tito 2:11-15 "Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñandonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, quién se dió a si mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para si un pueblo propio, celoso de buenas obras.
Esto habla y ahorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie"
Si nos damos cuenta Pablo nos insta, nos exhorta a que vivamos tal como lo hizo Simeón y podamos tener la guianza del Espiritú de Dios para poder reconcer el o los momentos y las señales que nos estarán avisando del inminente regreso del Señor Jesús. !MARANATHA! !CRISTO VIENE!


Comnetario en Facebook 26 diciembre del 2011

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